El gran silencio
No sé en qué momento de mi vida empecé a generar una aversión al ruido. Los pitidos de los coches, los operarios con las obras, los niños gritando… Me crié en una familia de 5 miembros en la que no era fácil tener un minuto de tranquilidad. Fui dando tumbos de una habitación a otra porque era el hijo pequeño y nunca tuve un espacio propio. Cuando mis hermanos mayores se independizaron, la casa empezó a estar más tranquila. Y en verano, cuando yo era un poco más mayor, me quedaba solo en casa. Por fin… Recuerdo que un día […]