Por qué el ‘carsharing’ ha aumentado su presencia en aeropuertos
El vehículo compartido o carsharing se ha convertido en una alternativa realista al taxi, los VTC y el transporte público para desplazarse hasta el aeropuerto. Sus conductores pueden entrar y salir del Parking Aeropuerto Mallorca, Madrid-Barajas y otros sin necesidad de obtener tique, ni afrontar el alto coste de los aparcamientos de larga estancia. Es una opción que triunfa por su comodidad y libertad de movimientos.
El carsharing es un servicio similar al alquiler de vehículos tradicional, pero por periodos de tiempo más limitados (días u horas). Plataformas como Avancar, Car2go o Emov ofrecen este alquiler temporal en Mallorca, Barcelona, Vigo y otras ciudades españolas. Se calcula que este servicio está presente en seiscientas urbes en todo el mundo.
Específicamente en aeropuertos, las empresas de carsharing cuentan con plazas exclusivas en los parkings oficiales, por lo que garantizan un acceso inmediato a las zonas de embarque. Para el cliente, esta proximidad significa rapidez y comodidad. Se evita no solo abonar el tique de aparcamiento, sino la molestia de buscar y reservar plaza con suficiente antelación.
Por consiguiente, el ahorro económico es una de las grandes fortalezas del vehículo compartido. El usuario paga solo por los minutos y horas que permanece al volante y elude gastos como el seguro o el mantenimiento, incluidos en la cuota o plan contratado.
Además, las flotas de carsharing son mayormente eléctricas, de manera que su huella en el medio ambiente es mínima. Esto es fundamental para los clientes comprometidos con el cuidado del Planeta.
Pero el uso de vehículos compartidos no está exento de inconvenientes. Los puntos de entrega del coche son más limitados que los disponibles en empresas de renting tradicional. La asequibilidad de este servicio se diluye cuando interesa conservar el vehículo durante varios días, situación en la que puede resultar caro.
Written by paco in Parkings